Quizá influenciados por esos drones de 20 euros que vemos en Amazon y similares, muchos de nosotros aún asumimos que los drones son naves voladoras frágiles, apenas capaces de levantar unos gramos de peso. Pero no tienen nada que ver con los drones industriales, como el dron AD28 de Aerones.

Aerones es una empresa letona especializada en la fabricación de drones para la limpieza y el mantenimiento en lugares poco accesibles, desde los mencionados rascacielos a molinos de viento. Estos drones necesitan utilizar chorros de agua a alta presión para llevar a cabo las labores de limpieza, lo que implica que deben transportar una manguera, a veces con más de 300 metros de longitud, a 300 metros de altura. Y una manguera llena de agua puede pesar muchos kilos…

El dron AD28 de Aerones que puedes ver en el siguiente vídeo es capaz de cargar con 200 Kilos de peso. Y no es excesivamente grande, poco más de un metro cuadrado. Se utiliza para limpiar los cristales de los rascacielos, como los de las Torres Z de Riga, en Letonia:

La capacidad de transportar tantos kilos le otorga algunas ventajas esenciales para realizar tareas de limpieza y mantenimiento. No usa batería, sino que se alimenta de electricidad a través de un cable. Eso le permite suministrar más potencia al motor, esencial para levantar dicho peso.

El mismo cable que lleva la electricidad conduce también el agua, por supuesto usando un aislamento seguro. El chorro de agua puede suministrarse a una presión de entre 10 y 500 bares, según el tipo de suciedad.

Además los rodillos de limpieza pueden colocarse en vertical u horizontal, ya que es capaz de limpiar en las dos direcciones, según se trate de un rascacielos o un edificio convencional de baja altura.

Estas han sido las fotografías ganadoras de los premios Drone Awards 2019

El dron AD28 de Aerones puede realizar su trabajo a una altura de hasta 350 metros. Un dato increíble teniendo en cuenta que, como hemos explicado, transporta un cable con electricidad y agua.

Ya se utiliza para llevar a cabo la limpieza de rascacielos emblemáticos en Letonia, pues no pone en peligro vidas humanas. Aunque en el vídeo no se ve al ser una prueba, en los trabajos reales también está sujeto al tejado del edificio por una cuerda, para que no se caiga incluso aunque se pare el motor.

No es un dron autónomo, sino que un operario debe controlarlo por control remoto.

Ahora Aerones está realizando pruebas para usarlo en la extinción de incendios en edificios, y en el rescate de víctimas en inundaciones, catástrofes naturales, etc.