Salud

11 alimentos que no deberías comer durante el embarazo

Alimentos que no deberías comer estando embarazada

Durante el período del embarazo, es fundamental extremar el cuidado de la alimentación y comer de forma sana, equilibrada y consciente. Repasamos hasta once alimentos que no deberías tomar si estás embarazada.

El embarazo es uno de los períodos más vitales y sensibles en la vida de una mujer, donde cobra especial relevancia una dieta saludable, evitando alimentos y bebidas perjudiciales. Mientras que algunos alimentos solo deben consumirse en ocasiones puntuales, otros deben evitarse por completo. Repasamos once cosas que no debes comer estando embarazada.

1. Pescado rico en mercurio

Atún

El mercurio es un elemento altamente tóxico. No tiene un nivel de exposición seguro conocido y se encuentra de forma común en aguas contaminadas. En cantidades más altas, puede ser tóxico para el sistema nervioso, el sistema inmunológico y los riñones. También puede causar serios problemas de desarrollo en los niños, tal y como revela este estudio.

Por tanto, se recomienda a las mujeres embarazadas que limiten el consumo de estos pescados a una o dos porciones mensuales como mucho. Los peces con alto contenido de mercurio incluyen tiburón, pez espada o atún. Sí que se recomienda consumir consumo de pescado graso con bajo contenido de mercurio hasta 2 veces por semana. 

2. Mariscos y pescados crudos

Sushi

El pescado crudo, especialmente los mariscos, puede estar contaminados por bacterias y parásitos, causando varias infecciones y problemas como norovirus, Vibrio, Salmonella o Listeria. Algunas de estas infecciones solo afectan a la madre, dejándola deshidratada y débil. Otras infecciones pueden transmitirse al bebé por nacer con consecuencias graves, o incluso fatales.

Las mujeres embarazadas son especialmente susceptibles a las infecciones por Listeria: tienen hasta 20 veces más probabilidades de contraer la infección que la población general. Esta enfermedad puede transmitirse al bebé a través de la placenta y propiciar un parto prematuro, aborto involuntario, muerte fetal y otros problemas de salud graves.

3. Carnes crudas, poco cocidas o procesadas

Carne

Comer carne cruda o poco cocida aumenta el riesgo de infección por varias bacterias o parásitos, como Toxoplasma, E. coli, Listeria y Salmonella según indican diversos estudios. Estas pueden deteriorar la salud del bebé, generar muerte fetal o enfermedades neurológicas graves que originen discapacidad intelectual, ceguera y epilepsia.

Mientras que la mayoría de las bacterias se encuentran en la superficie de piezas enteras de carne, otras bacterias pueden permanecer dentro de las fibras musculares. Algunos cortes de carne enteros, como los solomillos o el chuletón de ternera, cordero y ternera, pueden consumirse sin riesgo cuando no se cocinan completamente, siempre y cuando sean trozos enteros y completamente cocidos en el exterior.

La carne cortada, incluidas las empanadas de carne, las hamburguesas, la carne picada, el cerdo y las aves de corral, así como las salchichas, nunca deben consumirse crudas o poco cocidas. También es recomendable evitar consumir productos cárnicos procesados.

4. Huevos crudos

Huevos crudos

Los huevos crudos pueden estar contaminados con salmonela. Por norma general, solo la madre experimenta los síntomas, que incluyen fiebre, náuseas, vómitos, calambres estomacales y diarrea, aunque en algunos casos raros puede acontecer parto prematuro o muerte fetal.

Los alimentos que comúnmente contienen huevos crudos incluyen huevos ligeramente revueltos, escalfados, mayonesa casera, helado casero, aderezos para ensalada o glaseados. La mayoría de los productos comerciales que contienen huevos crudos están hechos con huevos pasteurizados y son seguros a la hora de ser consumidos.

5. Vísceras en exceso

Riñones

La carne de las vísceras u órganos de los animales es rica en nutrientes como hierro, la vitamina B12, la vitamina A y el cobre. Sin embargo, no se recomienda comer demasiada vitamina A de origen animal (vitamina A preformada) durante el embarazo, ya que puede provocar defectos de nacimiento y toxicidad hepática. Además, hay que prevenir la toxicidad del cobre. La recomendación es que las mujeres embarazadas no coman vísceras más de una vez por semana.

6. Cafeína

Cafeína

La cafeína es la sustancia psicoactiva más utilizada en el mundo y se encuentra principalmente en el café, el té, los refrescos y el cacao. En general, se recomienda a las mujeres embarazadas que limiten su consumo de cafeína a menos de 200 mg por día, lo cual equivale a alrededor de 2 a 3 tazas de café.

Debido a que los bebés no nacidos y sus placentas no tienen la principal enzima necesaria para metabolizar la cafeína, pueden acumularse altos niveles de esta sustancia. El consumo excesivo de café restringe el crecimiento fetal y aumenta el riesgo de bajo peso al nacer, asociado con un mayor riesgo de muerte infantil y mayor riesgo de enfermedades crónicas en la edad adulta, como la diabetes tipo 2 y los problemas cardíacos.

7. Brotes crudos

Brotes

Los brotes crudos, como los de alfalfa, trébol o rábano, pueden estar contaminados con Salmonella. El ambiente húmedo requerido por las semillas para comenzar a brotar es ideal para este tipo de bacterias. Por otro lado, este tipo de plantas son casi imposibles de lavar. Puedes cocinarlos si quieres eximirlos de riesgo.

8. Vegetales sin lavar

Vegetales

La superficie de las frutas y verduras sin lavar o sin lavar puede estar contaminada con varias bacterias y parásitos como Toxoplasma, E. coli, Salmonella y Listeria. La contaminación puede ocurrir en cualquier momento durante la producción, la cosecha, el procesamiento, el almacenamiento, el transporte o la venta al por menor.

La mayoría de los bebés infectados con Toxoplasma mientras están en el útero no tienen síntomas al nacer. Sin embargo, los síntomas como la ceguera o la discapacidad intelectual pueden desarrollarse más adelante en la vida, mientras que un pequeño porcentaje tiene daño ocular o cerebral grave al nacer. Por ello, es fundamental enjuagar, pelar o cocinar frutas y verduras. 

9. Leche cruda o queso sin pasteurizar

Queso

La leche cruda y el queso sin pasteurizar pueden contener una variedad de bacterias dañinas, como Listeria, Salmonella, E. coli y Campylobacter. Todas estas infecciones pueden tener consecuencias peligrosas para la vida de un bebé por nacer. Ya que el proceso de pasteurización es la forma más efectiva de matar cualquier bacteria dañina, sin cambiar el valor nutricional de los productos, consume los lácteos pasteurizados. 

10. Alcohol

Alcohol

Se recomienda a las mujeres embarazadas que eviten por completo el consumo de alcohol, ya que aumenta el riesgo de aborto involuntario y muerte fetal. Incluso una pequeña cantidad puede afectar negativamente el desarrollo cerebral del bebé.

El consumo de alcohol también puede causar el síndrome del alcoholismo fetal, que involucra deformidades faciales, defectos cardíacos y discapacidad intelectual. Dado que no se ha demostrado que ningún nivel de alcohol no esté exento de peligro durante el embarazo, se recomienda evitarlo por completo.

11. Comida chatarra

Comida chatarra

Aunque las embarazadas “coman por dos”, no necesitan duplicar la cantidad de calorías en su dieta, sino incrementarlas entre 350 y 500 calorías adicionales por día durante el segundo y tercer trimestre. Una dieta óptima para el embarazo debe consistir principalmente en alimentos integrales, con abundantes nutrientes para satisfacer las necesidades de la madre y el niño en crecimiento.

La comida chatarra procesada es generalmente baja en nutrientes y alta en calorías, azúcar y grasas añadidas, incrementando el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes gestacional y complicaciones en el embarazo o el parto. 

Fuente | Healthline

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.