Tecnología

Tendencias en cloud computing para 2019

Para conocer qué es lo que nos depara 2019 en el segmento del cloud computing, en TICbeat hemos consultado a más de una veintena de empresas, universidades y expertos sobre este tema.

A nadie se le escapa que la nube se ha convertido en el paradigma de entrega de servicios TIC por defecto, la opción favorita ante sus mejores relaciones de costes, ciberseguridad y flexibilidad. Tan común y frecuente se está volviendo que el término ‘cloud computing’ podría desaparecer gradualmente hasta su completa extinción en menos de siete años, según algunos expertos.

Primeros pasos para implementar la nube de Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure

Pero dentro del paradigma de la nube, existen diferentes capas (IaaS, PaaS y SaaS) con sus correspondientes particularidades, tendencias y desafíos. Y, para conocer qué es lo que nos depara 2019 en este segmento, en TICbeat hemos consultado a más de una veintena de empresas, universidades y expertos sobre este tema… 

Isaac Hernández, Country Manager de Google España y Portugal

Actualmente sólo el 5% de las aplicaciones empresariales están en la nube, por lo que la oportunidad y el reto que tenemos para los próximos años es muy grande, hablándose incluso de que existe una capacidad de negocio de un trillón de dólares en torno al cloud. Por eso mismo podemos decir que aún estamos casi en la prehistoria de cloud y que el 2019 supondrá un paso más en este camino hacia la nube. Veremos cómo muchas más empresas aprovechan su potencial, la utilizan para mejorar sus capacidades de trabajo y colaborativas, etc. Al igual que ya hacen algunas como BBVA, Talgo o Repsol, entre otras. La buena noticia es que los costes de subirse a la nube son inversamente proporcionales y, a medida que el cloud ha ido creciendo, los precios se han ido reduciendo: un 30% cada año, aproximadamente, y esperamos que este 2019 la tendencia continúe.

Antonio Budia, Director de Operaciones y Marketing de Microsoft Ibérica

Según el informe de Quint Wellington Redwood sobre el estado del Cloud Computing en España, el 2019 será el año del “gran salto a la nube”. El desarrollo de la Inteligencia Artificial, el IoT o Blockchain potencia el aumento del Cloud Computing ya que estas tecnologías se alimentan de datos y, a su vez, estos datos tienen la necesidad de ser alojados en un espacio seguro como la nube. La nube de Microsoft Azure permite a las organizaciones crear y ejecutar aplicaciones de alta disponibilidad sin depender de una infraestructura propia y con independencia de su tamaño, por lo que es una opción para que todas las organizaciones, pymes y grandes empresas, puedan estar a la última en términos de digitalización sin acometer grandes inversiones.

Ataúlfo Merino Martín, Senior Manager, Cloud SME en Capgemini España

Las grandes operaciones corporativas que se han producido en 2018, con la adquisición de Red Hat por IBM como la más reciente, van a marcar la reordenación de buena parte de la industria. Estos cambios en el tablero de los grandes y medianos jugadores vislumbran, correspondientemente, movimientos en las redes de partners y en la configuración de una nueva oferta en el mercado. Aparte, superado el debate de si migrar o no a la (filosofía) nube, 2019 estará caracterizado por una madurez cada vez mayor de las estrategias de nube de las empresas desde diferentes ángulos. Primero, más proyectadas al largo plazo y alineadas con los objetivos de negocio. Segundo, con un foco más acusado en el desplazamiento de las aplicaciones hacia arquitecturas hiper-ágiles y flexibles, y con más capacidades para acoger la nueva generación de funciones de inteligencia de negocio que traen consigo el big data, la IA y la automatización. Este cambio de estrategia se verá acelerado por una mayor acepción del verdadero elemento diferenciador de este modo de operación en nube: el PaaS.

Multicloud como opción por defecto: ocho de cada diez empresas tiene más de un proveedor de nube

Este modelo es el que se consolidará en el futuro cercano y es el que, tecnológicamente hablando, hace que el concepto “nube” sea realmente diferente a lo anteriormente acaecido en materia TI y el que procura un mayor acercamiento e implicación entre negocio y tecnología. En esta última tarea, la hibridación de tipología de nubes y la creación o migración hacia aplicaciones cloud native, serán las claves asociadas a la nube en 2019. El enfoque tradicional de integración punto a punto utilizado en sistemas monolíticos no sirve cuando cientos de aplicaciones residen en entornos muy diferentes. La integración híbrida se erige como el medio con el que gestionar esta complejidad y asegurar que la infraestructura tecnológica de la empresa responda a los objetivos de negocio. Además, un enfoque cada vez más maduro llevará a la creación de nubes privadas reales, con todos sus elementos on-premise, perdiéndose el miedo a una tecnología que poco a poco se ha ido implantando en el negocio.

Así, el enfoque de integración híbrida supondrá usar herramientas modernas de integración en la nube combinadas con soluciones on-premise, como un Bus de Servicios Empresariales (ESB) virtual, conectando las aplicaciones de diferentes entornos —como una mayor utilización de los conceptos nativos del concepto nube, como el “catálogo de servicios”, etc.—La modernización de la integración híbrida y la arquitectura de microservicios habilitando APIs serán tendencia para impulsar la transformación digital y maximizar el potencial de la conocida economía API.

Ignacio Velilla Rincón, Managing Director de Equinix España

Según una encuesta reciente, en España el 78% de los profesionales IT encuestados cree que su organización se moverá más hacia la nube y el 46% piensa que los proveedores de servicios en la nube son el negocio con el que es más probable que su organización se conecte en el futuro. Las empresas están accediendo a soluciones SaaS, IaaS y PaaS de múltiples proveedores y anticipamos que en 2019 veremos el siguiente nivel de desafíos asociados con los enfoques híbridos de cloud computing y multicloud. Creemos que las empresas tendrán dificultades para ampliar sus perímetros de seguridad, así como problemas de integración y gestión en su búsqueda de arquitecturas híbridas multicloud. Estas tendencias pronosticadas indican que, para lograr un flujo de datos transfronterizo sin fisuras, será necesario que capacidades como la seguridad, el análisis y el intercambio de datos estén en estrecha proximidad a la nube.

Robert Assink, Director General de Interxion España

Las empresas se encuentran ahora en la fase de adopción de estrategias multicloud, en las que se trabaja con diferentes nubes para alojar servicios y aplicaciones según sus requerimientos y demanda. Dentro de la complejidad de estos entornos híbridos, la conectividad se vuelve un elemento relevante para el rendimiento, la agilidad y el coste de cada servicio. La oferta de servicios de conexión a las nubes se está diversificando para incluir servicios a la carta que permitan conectarse a múltiples nubes con mayor seguridad. Hoy en día existen plataformas en las que mediante una única conexión se accede a distintas nubes, con privacidad y menor latencia, que resultan atractivas por ofrecer además un coste reducido y mayor agilidad.

Ana Rocha de Oliveira, Business Development Manager Cloud en Red Hat

La nube híbrida basada en tecnologías de código abierto, ha sido una tendencia al alza a lo largo de 2018 y lo seguirá siendo durante 2019 dada su compatibilidad para satisfacer las necesidades actuales y futuras, de las empresas, que no solo deben estar preparadas para adoptar nuevas tecnologías, sino que deben contar con soluciones flexibles, seguras y escalables para asumir las cargas de trabajo según las demandas de un mercado que está en constante evolución. Esta adopción de la nube híbrida, implica un cambio cultural importante y una atención especial a las personas. La formación de los equipos y la retención del talento ha de estar en la mente de los decisiones. La automatización integral de las empresas (desde las propias redes hasta los procesos lanzados en multi-cloud) gana un protagonismo creciente, haciendo que las organizaciones consideren la estandarización, la orquestación y el gobierno, claves para el éxito de los proyectos transformacionales.

Está claro que todo este desarrollo se llevará a cabo a través de la metodología de código abierto que facilita la estandarización con el objetivo de seguir acortando la distancia entre las arquitecturas monolíticas del pasado y los enfoques de desarrollo de aplicaciones modernos de la actualidad. A estas tendencia, se suma la adopción de los contenedores y Kubernetes que permiten empaquetar y aislar aplicaciones con todo su entorno de tiempo de ejecución, de tal manera que se reducen los conflictos entre los equipos de desarrollo y operaciones separando áreas de responsabilidad. Además, se seguirán viendo arquitecturas “on-premise” con la virtualización tradicional multi-hypervisor como un “commodity”, y también se mantendrá el interés en cloud privada, sobretodo en el mundo telco con NFV o, en proyectos de big data y por supuesto, una mayor madurez en el despliegue de aplicaciones en nubes públicas (multi), sobre todo con contenedores.

Joaquín Alviz Martín, COO de Renacen

Los servicios cloud han demostrado ya su eficacia como vía de crecimiento escalable de infraestructuras para las empresas. La capacidad de gestionar los recursos cloud de forma dinámica, e incluso automática, es una ventaja indiscutible que cada vez gana más importancia, sobre todo teniendo en cuenta que vamos hacia un modelo de sociedad plenamente conectada (máquinas incluidas). No puede concebirse el Cloud Computing sin tener en cuenta la seguridad de nuevo, pnto crítico de estas tecnologías y que es prácticamente el único factor que puede frenar su aún mayor expansión. Por fortuna, creo que la sensibilización de los usuarios en temas relativos a la ciberseguridad es cada vez mayor, pero también lo son las posibles amenazas tecnológica que pueden llegar desde entornos de lo más variados: desde grupos de ciberdelincuentes distribuidos, hasta ataques procedentes de máquinas infectadas (incluso electrodomésticos). En cualquier caso, el cloud computing ha llegado para quedarse y, gracias al crecimiento de las infraestructuras de comunicaciones, su utilidad es cada vez mayor, por la reducción de costes de almacenamiento, el aumento de velocidad de comunicaciones, y la robustez de la red en general.

José Manuel Barrutia, Director de Estrategia en Ibermática

Se está produciendo una adopción gradual de las metodologías orientadas a proyectos, como es el caso de DevOps. Para poder competir en el nuevo entorno digital y aprovechar las ventajas que elementos como Cloud Computing aportan (flexibilidad, elasticidad, pago por uso, etc…) es fundamental cambiar la forma de trabajar en las empresas. De nada sirve acelerar el desarrollo de una aplicación si luego su puesta en producción requiere de semanas porque no se ha adaptado la manera de operar y únicamente se he modificado el proceso de desarrollo. Para ello, son necesarios procesos de consultoría acerca de cómo adaptarse al uso de estas nuevas metodologías. En este sentido, hay una clara tendencia hacia la incorporación de modelos de gobierno IT de estos nuevos servicios digitales. Comenzar a usar nuevas metodologías más distribuidas hace que el gobierno de las mismas pueda volverse más difícil. El paradigma de la transformación digital es disruptivo y requiere de unas nuevas capacidades de gobierno IT y ese es el punto donde las grandes empresas, tras haber realizado pruebas con equipos reducidos y una vez comprobado que son eficientes, están ahora mismo volcadas para confirmar la extensión a mayor escala.

Moisés Camarero, Director General del Grupo Compusof

Muchos clientes de tamaño mediano y grande están apostando por un entorno híbrido en el que parte de los datos residen en la propia organización y parte están fuera de ella en modo cloud. Es una opción muy popular para Backups y centros de Contingencia.

Oriol Ruiz Poza, Managing Director Selected Enterprise en Getronics

La principal tendencia del mercado en 2019, será la de volver a revisar qué hemos hecho y empezar a tomar decisiones a largo plazo. La gran mayoría de las empresas, ya están utilizando de manera parcial servicios Cloud, utilizando plataformas públicas o hibridas, y quizás de manera casi inconsciente, usando SalesForce, Workday o Office 365 entre otros, pero seguramente en muchos casos no se ha tenido tiempo de analizar y comparar estos servicios, ni las implicaciones de cómo se integrará en el futuro todo este nuevo entorno. Aunque los proveedores Cloud vamos a seguir innovando con servicios adicionales e invirtiendo en nueva infraestructura, la base de nuestra oferta es bastante madura, con lo cual creo que en los próximos meses muchos clientes nos van a pedir que revisemos aquello que ya tenemos y trabajemos en planes de futuro.

Enrique Escobar, General Manager de Talentia Software para Iberia y Latinoamérica

En general, en las grandes corporaciones está asumido el uso del cloud computing y se confía tanto en proveedores reconocidos como en los propios departamentos TI de que las cosas se hacen como se tienen que hacer. Sin embargo, a medida que vamos descendiendo a empresas medianas y pequeñas, donde las decisiones son tomadas por una o dos personas, depende ya mucho de su nivel de conocimiento sobre esta tecnología y de implantaciones exitosas en su sector. Mientras que solo el 19% de las pymes tienen implementaciones en la nube (frente a un 22% de media en Europa), más del 80% de los directivos reconocen que tienen planeado en los próximos dos años adoptar modelos basados en cloud. Esto nos marca una tendencia de que en los próximos años este porcentaje puede llegar al 30 o 40%.

Jose Murillo, cofundador y CEO de Smart IoT Labs

En el caso del IA, el Cloud Computing tenderá a convivir con el Edge Computing en modelos híbridos donde sacar el mayor provecho a las ventajas de ambos mundos. La potencia de la nube junto a la inmediatez y aprovechamiento de los recursos de los dispositivos cliente.

Pilar García Garzón, Directora General de Orbit Consulting Group

Sin duda el cloud computing es una palanca básica para la Transformación Digital de las empresas. Pese a la gran oferta de servicios en cloud público que hay, es difícil encontrar propuestas que se adapten al 100% a los intereses de cada empresa, sobre todo cuando la organización se mueve en un sector en el que es crítica la protección de los datos. Este aspecto junto con la evolución de la tecnología, tanto en costes como en prestaciones, permite que muchas empresas estén apostando mejor por desplegar una Nube privada en la misma infraestructura corporativa. Esto les otorga un control absoluto de las políticas internas de seguridad y de la evolución de los recursos, todo en entornos híbridos para aprovechar también sus inversiones anteriores. Contar con un centro de datos virtual supone unificar la gestión de los distintos activos TI y acceder a una visión 360º del comportamiento de estos para valorar su evolución.

Álvaro González Giménez, Product Manager España de Synology

La nube privada, frente a la pública e híbrida, ya sea local y/o externa permite trabajar con total seguridad con el propio servidor de la empresa y garantizar la privacidad de los datos. La información está contenida en los discos duros del servidor NAS y ningún segundo o tercero tendrá jamás acceso a ese activo tan preciado. Es por ello que, las últimas tendencias del mercado están desembocando en un nuevo tipo de colaboración empresarial, tanto a pequeña como a gran escala, centrada en la nube privada. Además, se está produciendo una democratización de estos servicios que permite que con una inversión muy baja se consigan resultados y se pueda trabajar de nuevas maneras basadas en estas las últimas tecnologías. Esta experiencia multicanal y multiplataforma de colaboración empresarial está cambiando la forma de trabajar de las empresas en España. En 2018 ya hemos visto que las compañías están instalando estos nuevos sistemas de colaboración, basados en la nube privada, que son ágiles, efectivos, fáciles de instalar, no tienen coste y permiten mantener los datos siempre seguros. En esta misma línea la implementación es sencilla y el espacio ya no supone un problema, puesto que estas nubes privadas pueden crearse con un servidor más pequeño incluso que un PC de sobremesa. Esta es la tendencia que vemos que seguirá en 2019.

Susana Juan, Responsable de Desarrollo de Negocio y Partners Cloud de Arsys

En los últimos meses, el modelo de Cloud Híbrida se ha consolidado como la mejor opción para muchas organizaciones que están afrontando sus procesos de Transformación Digital, ya que combina la flexibilidad y facilidad de gestión de los entornos Públicos con la privacidad de los entornos Privados. Por su versatilidad, la Cloud Híbrida seguirá marcando el protagonismo de Cloud en 2019, con una adopción más transversal, en la que se evolucione desde la gestión de la infraestructura y la capacidad de computación hasta la gestión de plataformas más complejas, encaminadas a continuar facilitando el día a día de los equipos técnicos en aquellas tareas cuyas complejidades pueden externalizar fácilmente en modo Cloud. De cara al futuro, partiremos del actual concepto de Híbrido, que podría evolucionar hacia el concepto de MultiCloud, en el que gestionamos como una arquitectura única y completa entornos donde se comparten y conectan recursos e infraestructuras de múltiples tipos y proveedores.

Juan Antonio Campos, Manager Technology & Cloud de VASS

Una vez superada la incertidumbre que ha generado la adopción de Cloud Computing en términos de seguridad, fiabilidad y dificultades de integración, nos encontramos en un momento en que el cloud es una realidad y es parte de las estrategias de innovación, transformación digital o de sustitución por renovación tecnológica. Las compañías comienzan a definir su estrategia en la adopción del cloud, lo que va a suponer en 2019 un incremento en el consumo de recursos bajo este modelo, creando además un ecosistema de cloud híbrido en el que las compañías se van a estar moviendo de ahora en adelante. Pero este movimiento cada vez más natural en las empresas, y, la facilidad en el aprovisionamiento de recursos que ofrecen las plataformas orientadas al cloud, está generando un nuevo reto, gestionar todos los aspectos de seguridad, monitorización, gestión de niveles de servicio y control de la facturación en un escenario multi-cloud.

Un nuevo estudio corona (de nuevo) a la nube híbrida como la reina del cloud computing

En 2019 las organizaciones implantarán modelos de servicios de gestión homogénea, con independencia de su procedencia. Además, las nuevas arquitecturas digitales impulsadas por la adopción de los microservicios, como concepto base para agilizar la creación y evolución de los servicios dirigidos al negocio y clientes, necesitan que todos los componentes tecnológicos respondan con agilidad. Es aquí donde el nuevo paradigma de PaaS basada en contenedores está cobrando fuerza. Actualmente ya son bastante las grandes empresas que lo han implantado mientras otras están en fase de experimentación y será en el próximo año en el que se extienda su uso para la construcción de nubes privadas principalmente.

Juan Rodríguez, director general de F5 Networks

A la hora de abordar sus procesos de transformación, los responsables de TI buscan, fundamentalmente tres beneficios: La optimización de sus tecnologías, el incremento de la competitividad y una mayor eficacia de las operaciones comerciales de sus organizaciones. Estos profesionales son conscientes de que para que esos beneficios se hagan realidad es necesario abordar la combinación de nubes, incorporar nuevas arquitecturas de aplicaciones -incluyendo tecnologías de contenedores y microservicios- y volcarse en la automatización de las TI. En este sentido, el entorno multicloud supone un cambio de juego tanto para las empresas como para los consumidores. Allanará el camino para una innovación sin precedentes, llevando a los arquitectos cloud y profesionales de áreas como DevOps, NetOps y SecOps a trabajar juntos para convertirse en pioneros de servicios de transformación que las infraestructuras tradicionales de hoy en día no pueden ofrecer.

Marco Blanco, Country Manager de España y Portugal de Pure Storage

Todos los negocios son a día de hoy negocios basados en los datos. El éxito de cualquier organización depende de disponer de la infraestructura adecuada para acceder y aprovechar los datos de los que disponen. La infraestructura de TI actual no se creó para satisfacer las demandas de un entorno empresarial moderno y de un uso intensivo de los datos. Fue construido a lo largo del tiempo, proyecto por proyecto, por lo que resulta una infraestructura fragmentada y aislada. La nube ha embarrado aún más las aguas. Actualmente existe un dilema con la nube, ya que la nube pública no está diseñada específicamente para las necesidades de la empresa, y el almacenamiento empresarial no es tan fácil de usar como la nube. Esta situación ha provocado que las empresas hayan tenido que elegir entre una u otra solución. Las organizaciones modernas necesitan disponer de acceso en tiempo real a todos los datos, lo que requiere que las aplicaciones se muevan libremente entre las instalaciones, la nube privada y la nube pública. Creemos que en 2019 esta división en la nube ya no obligará a las empresas a comprometerse.

Miguel Valdés Faura, director general de Bonitasoft

La adopción del enfoque de ingeniería de entrega continua y el uso de tecnologías relacionadas con contenedores (como Docker y Kubernetes) en grandes organizaciones aumentará dramáticamente con la adopción de microservicios y arquitecturas de múltiples nubes. También veremos más compañías que adopten enfoques y tecnologías de infraestructura inmutables (como Spinnaker) para administrar servicios e implementaciones de software.

Sol Garrido, Presales Manager Platform, Cloud, Analytics and Innovation en SAP

En cloud computing veremos cómo son cada vez más las empresas que buscan reducir la complejidad de sus infraestructuras de TI y trabajan en la modalidad de plataforma como servicio. En los últimos años la función del departamento de TI ha cambiado y ha pasado de ser un centro de costes a un núcleo de creación de valor para el negocio, por eso necesita plataformas que le permitan innovar. De hecho, según un estudio de Ovum, los roles en el departamento de TI han cambiado y cada vez hay más personal dedicado a trabajar con aplicaciones, que con infraestructuras. Esa situación seguirá creciendo dado que la plataforma como servicio permite simplificar el entorno de TI, ofrece más flexibilidad, más capacidad de innovación, de integración y permite poner en marcha ideas, desarrollar y extender apps y hacerlas escalar.

Rafael Quintana, director regional de Qlik en España y Portugal

Los entornos cloud son la norma y cada vez más datos críticos estarán en la nube, en detrimento de entornos on premise. No obstante, a las compañías, cuando quieren analizar sus datos, no les resulta cómodo tener que elegir entre entornos y la gobernabilidad y seguridad de su información no debe ligarse exclusivamente al uso de uno u otro. Por ello, cada vez más empresas optarán por entornos cloud híbridos.

Miguel Ángel Barrio, Head of Entelgy Digital

El desarrollo de una adecuada infraestructura en la nube aporta muchas ventajas empresariales en el ámbito IT y facilita los modelos servicio (as a Service), que es la tendencia del mercado en este contexto. Hoy en día ya se ha superado la barrera de que la tecnología cloud computing es sólo adecuada para organizaciones con un gran volumen de datos y de infraestructura IT, lo es también para pequeñas compañías que buscan desarrollar sus negocios. Los principales beneficios aportados por el cloud computing son a su vez los objetivos buscados tanto por IT como por negocio en la mayoría de las empresas.

Por tanto la tendencia de adopción de la nube es imparable. Su facilidad de almacenamiento externo, la capacidad multidispositivo, por supuesto el bajo coste y modelo de pago por uso, la rapidez de implementación, su escalabilidad y seguridad marcan el crecimiento exponencial del cloud computing. Las tendencias actuales de nuevas funcionalidades y características siguen la línea del gobierno del entorno cloud, ya que con su gran crecimiento la problemática se está derivando a la gestión multicloud y multivendor de los entornos en nube. Y en cuanto a tecnología, la evolución viene marcada por la capacidad de procesar la ingente información derivada de los sensores y el Internet de las Cosas (IoT), lo que nos lleva al siguiente capítulo en la computación distribuida, el Edge Computing.

Carlos García Villate, Director I+D en Lantek

2019 será el año del gran salto a la nube donde se espera que las empresas incrementen su presupuesto dedicado a tecnologías SaaS, IaaS y PaaS. Esto les llevará a que el cloud pase de ser un elemento minoritario a una partida emergente y relevante en los presupuestos de 2019.

Enrique Martín, Director de Preventa de Tecnología de Oracle

La adopción de la nube está sucediendo a un ritmo más rápido del previsto. Entre las tendencias más destacables en la nube hay que destacar la previsión de que para el año 2025, según nuestro CEO Mark Hurd, el 100% de las aplicaciones nativas cloud tendrán inteligencia artificial embebida.

Juan Miró, Director de Negocio de Grupo NLS

Es evidente que el Cloud ha venido para quedarse. En aplicaciones de negocio o necesidades consideradas “cross” o “utilities” la adopción del Cloud Computing avanza a muy buen ritmo por sus grandes beneficios. Los retos para los próximos años se centran en sistemas de misión crítica en cuanto a gestión que sin duda deben de ser servidos con funcionalidad vertical acorde con los sectores de actividad de las empresas usuarias.

Miguel A. González Serrano, director en Appian Spain

El auge del cloud computing ha conectado a más gente que nunca. Pero el gigantesco número de compañías que están migrando a la nube también ha amplificado la urgencia en torno a la seguridad de datos y el cumplimiento con la regulación vigente. La migración a la nube se ha desarrollado de forma implacable. El 96% de las empresas utilizan actualmente al menos una nube pública o privada, de acuerdo con el Informe State of the Cloud 2018 de RightScale. De acuerdo con los expertos de Forrester, los gastos en la nube pública aumentarán de los 146 mil millones en 2017 a los 236 mil millones en 2020. Sin embargo, las vulnerabilidades llegan con más y más rapidez a medida que crecen tendencias digitales como el Internet de las Cosas y existe un desafío a la hora de monitorizar las infraestructuras internas y externas.

El ‘cloud computing’ lo será todo… hasta desaparecer como entidad propia

No debemos olvidar que es imprescindible estar al día con las siempre cambiantes regulaciones globales y las leyes de seguridad en todo el mundo. El cumplimiento de la legislación puede resultar una barrera considerable tanto a nivel regional como más allá de ello, lo que explica por qué la protección de los datos es un desafío tan complejo como importante. La revisión de seguridad del proveedor de la nube no es algo que tenga que hacerse una única vez. Debe ser un proceso continuo y mantenido. Continuamente deberíamos trabajar sobre ello, lo que significa realizar revisiones de seguridad de forma regular, una o dos veces al año. A esto también se pueden añadir también auditorías mediante la lectura de los informes de los proveedores (informes SOC o PCI, por ejemplo).

Jesús Otero, Director en Arquitectura Digital e Innovación en Gfi España

Las organizaciones han invertido recursos y años de trabajo en optimizar sus propios centros de datos para dar servicio a sus negocios de forma segura y controlada, pero todas se beneficiarán de la computación en la nube para agilizar aquellas partes del negocio que van a la velocidad de internet. Entornos de ejecución de pruebas y simulación, campañas estacionales, y todos aquellos servicios que requieran una escalabilidad ilimitada o por el contrario los que tengan tan poco uso que puedan beneficiarse del pago bajo demanda, convivirán con los sistemas on-premise mediante gateways híbridos que garanticen la interoperabilidad y la seguridad extremo a extremo.

Gracias a la madurez a la que están llegando los servicios de orquestación de contenedores, los marcos de ejecución serverless, las estrategias de ahorro y eficiencia, se logrará la ejecución de proceso en un ecosistema de proveedores cloud. Además, encontramos los sistemas on-premise en el que un proceso puede comenzar en un proveedor cloud, escalar en otro que ofrezca un mejor esquema de costes, y finalizar en un sistema on-premise que asegure la persistencia de los datos. El uso de brokers para seleccionar el mejor proveedor para cada proceso, así como la posibilidad para una organización de ofrecer a terceros la capacidad de ejecución excedente en el datacenter de forma segura, permitirán obtener el mejor escenario de rentabilidad en costes y eficiencia energética.El único objetivo de la computación en la nube es el ahorro sostenible.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.