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El edge computing acelera la adopción del IoT, con IBM como nuevo Rey y Señor

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El cambio de paradigma de la nube a la computación en el extremo impulsará la adopción del Internet de las Cosas en el próximo lustro y, además, asegurará un nuevo orden empresarial con IBM, Microsoft e Intel como nuevos Dioses de los dispositivos conectados.

De nuevo volvemos a hacernos eco de nuevas previsiones en torno al Internet de las Cosas, una de las tendencias tecnológicas que más estimaciones de los analista suscita sin duda alguna. En esta ocasión, es Juniper Research la que juega con la bola de cristal para prever nada menos que 50.000 millones de conexiones asociadas al IoT para el año 2022.

Se trataría, de cumplirse con esta predicción, de un crecimiento del 140% respecto a las 21.000 millones de conexiones protagonizadas por sensores y otros dispositivos inteligentes en 2018. La razón de semejante crecimiento, aseguran sus investigadores, radica en el despegue del edge computing (computación en el extremo o en el borde, según prefieran la traducción; en cualquier caso llevando el procesamiento de datos fuera del cloud y acercándolo a la propia fuente de la información), lo que aumentará “tanto la escalabilidad como la seguridad de las implementaciones de IoT”.

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Este particular cambio de paradigma también provocará un curioso Juego de Tronos al frente de la industria del Internet de las Cosas. La apuesta de IBM Watson por esta clase de tecnologías permitirá a la centenaria compañía auparse al liderazgo del sector, seguida de Microsoft (muy intensiva en servicios de IoT en el extremo) e Intel. Las tres primeras son firmas especializadas en TI al uso, con fuertes despliegues de inteligencia artificial, que superan a las teóricas favoritas en estas lides de la conectividad: Bosch y Nokia (en cuarta y quinta posición, respectivamente).

De hecho, el edge computing es el gran catalizador de todo este fenómeno, a juicio de Juniper Research. “Una proporción sustancial de los aproximadamente 46.000 millones de dispositivos industriales y empresariales conectados en 2023 dependerán de la informática en el extremo. Por lo tanto, abordar los desafíos clave que rodean a los modelos de estandarización e implementación será crucial”, asegura el informe de esta casa. “El trabajo en torno a la estandarización, la interoperabilidad y la forma de gestionar la descentralización del procesamiento de datos siguen, no obstante, en desarrollo”.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.