Seguridad

¿Tienes unos auriculares BOSE? Puede que te estén espiando

Denuncian que la app para iOS y Android que controla los auriculares inalámbricos BOSE espía los hábitos de reproducción de los usuarios y vende esa información a terceros.

Parece que detrás de una calidad de sonido extraordinaria se ocultaba algo más que una tecnología de gama alta. Hablamos de los populares auriculares BOSE, los cuales servirían para espiar a sus usuarios y vender sus datos a terceros… por supuesto, sin su consentimiento.

Así lo recoge una demanda presentada por Kyle Zak (un cliente que compró unos cascos QuietComfort 35, valorados en 350 dólares) ante la corte federal de Chicago. En concreto, el denunciante asegura que la app -tanto de iOS como de Android- que gestiona los auriculares inalámbricos en realidad sirve para recopilar qué tipo de música y otros audios escuchamos. Posteriormente, y según se recoge en el documento presentado el pasado martes, BOSE proporcionaba esos datos a Segment.io, una empresa especializada en vender información personal de usuarios.

Entre esa información debemos incluir valores personales como la religión del cliente (por ejemplo, si el usuario escucha audios de oraciones de una determinada confesión), su nacionalidad (por el idioma de las canciones o podcasts), profesión (podcasts especializados), intereses y hábitos de vida, o edad (tipo de música).

Los registros comprometidos en 2016 crecen ¡un 566%!

La situación se vuelve aún más grave si tenemos en cuenta que, para descargar la app oficial de BOSE, los consumidores deben proporcionar su nombre completo, su dirección de correo electrónico y el número de serie de sus auriculares, según dicen en ReutersEstos datos también son proporcionados a Segment.io para su comercialización, incluyendo anuncios publicitarios y otras campañas de marketing invasivo.

Mientras que desde BOSE no se ha emitido ninguna declaración oficial al respecto, los analistas ya empiezan a anticipar las posibles consecuencias en caso de que se demuestren estas prácticas ilegales. Por lo pronto, cabe esperar una multa ejemplarizante ante esta vulneración masiva de la privacidad, que podría representar una cantidad muy relevante de los 3.500 millones de dólares anuales que factura la compañía.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.