Seguridad

Cómo afecta una violación de datos a la relación de la empresa con sus clientes

Las brechas de seguridad se multiplican: 122 registros de datos en peligro por segundo

Según un nuevo informe, muchos consumidores dejarán de comprometerse con una marca después de una violación de datos, mientras que otros ni siquiera se registrarán en un servicio sospechoso de sufrir algún incidente.

Más allá del dato económico directo, una de las consecuencias más preocupantes de las empresas ante una violación de datos suele ser el daño reputacional que supone de cara a sus clientes. Es de sentido común que cualquier usuario que haya visto su información personal en peligro decida abandonar la marca y que los potenciales consumidores se lo piensen dos veces antes de registrarse en el servicio si existe algún riesgo.

Esta lógica aplastante queda ahora constatada por un estudio llevado a cabo por Ping Identity (disponible aquí), según el cual los consumidores están haciendo “cambios drásticos” en la forma en que interactúan con las marcas en línea y en cómo protegen sus datos personales después de una filtración.

Basado en una encuesta de 3.000 personas en el Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania, el informe dice que muchos dejarán de comprometerse con una marca después de una violación de datos, mientras que otros ni siquiera se registrarán. La mitad de los encuestados ha cambiado la forma en que protegen los datos y está más preocupada hoy que hace un año.

El error humano, y no los ciberdelincuentes, es la principal causa de infracciones de datos

“Los hallazgos de nuestra encuesta revelan hasta qué punto los consumidores valoran la seguridad y confían en las marcas con las que interactúan para proporcionar una capa de protección cuando se trata de su identidad e información personal”, afirma en el informe Sarah Squire, CTO en Ping Identity.

Pero no podemos colocar a todos los consumidores en la misma canasta. Aquellos de 35 años o menos tienen más confianza en las marcas y su capacidad para salvaguardar los datos. Sin embargo, la generación anterior, de 55 años o más, protege sus datos con más cuidado y es menos probable que pierda dinero debido a una violación de datos. La ubicación también juega un papel importante: los estadounidenses son más despreocupados con sus datos, mientras que los británicos tienen menos probabilidades de experimentar una violación de datos.

“Si bien los consumidores claramente ponen un alto valor a la seguridad, los datos también muestran que hay límites en cuanto a cuánto esfuerzo van a hacer o cuánto están dispuestos a pagar por ello“, añade Garrett Bekker, analista principal de seguridad en 451 Research. “Esto sugiere que la carga debería recaer en los proveedores de servicios para ofrecer una experiencia en línea segura, y con razón. Los consumidores no van a un restaurante y esperan pagar más para asegurarse de no enfermar. Y si los consumidores no se sienten seguros, los datos resaltan el coste para los proveedores en términos de clientes perdidos “.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.