TICbeat LAB

Por qué es importante el color de tus bombillas

bombillas

La próxima vez que compres bombillas para tu hogar puede que te interese fijarte en algo más que el vataje: el color también es importante. Los tonos de la luz tienen funciones distintas y conviene instalarlos en una habitación u otra atendiendo a estos factores.

Puede que cuando compres bombillas no te plantees cuales escoger más allá de si quieres lámparas LED o normales (las primeras te supondrán un gran ahorro). No obstante, esta decisión aparentemente sencilla tiene su ciencia.

Además del vataje (que determina la energía) y el lumen (que marca la luminosidad), también deberíamos fijarnos en el color de las bombillas. Las distintas tonalidades tienen funciones diferentes, por lo que conviene elegir bien la temperatura de color de la luz y colocar cada bombilla en el lugar adecuado de nuestro hogar.

Para aquellos que no estén frecuentados con el término, la temperatura de color se mide en grados Kelvin y básicamente son las distintas tonalidad que puede tener una luz.

Verdades, mentiras y falsos mitos sobre las lámparas y bombillas LED

Veamos qué temperaturas de color de la luz existen y en qué parte de la casa debería ir cada una de ellas:

  • Luz cálida (2.700 ºK – 3.000 ºK): Dentro de esta categoría entrarían las antiguas bombillas halógenas, pero también podemos encontrarlo en LED. Provocan una sensación de calidez y, como explican desde Leroy Merlin, son ideales para zonas del hogar dedicadas al descanso y al relax, como el salón o la habitación, así como zonas de paso como los pasillos o rellanos que no requieran demasiada iluminación.
  • Luz neutra (3.300 ºK – 5.500 ºK): Aquí encontramos los tubos fluorescentes. Se trata de una iluminación agradable a la par que práctica por su brillo. Idealmente deberías colocar estas bombillas en el cuarto de baño, la cocina y en espacios de trabajo dado su carácter energético.
  • Luz fría (5.600 ºK – 10.000 ºK): Esta iluminación también se conoce como “luz día“, ya que es la más similar a la luz natural. No obstante, no conviene colocarlo en baños o espejos, ya que puede distorsionar algo el color del maquillaje, por ejemplo. Resulta interesante para iluminar trasteros o almacenes, dado su elevado brillo, e incluso negocios.

Elegir bien la temperatura de color de nuestras bombillas puede ayudarnos a descansar mejor, así como a ser más productivos en nuestros espacios de trabajo, así que la próxima vez que vayas a reemplazarlas no solo te fijes en el vataje.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.