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Las conductas más comunes (y vergonzosas) que se encuentran las azafatas de avión

Escrito por Lara Olmo

¿Creías que eras el único que tenía que soportar al pasajero de avión cargante de turno? Las azafatas tienen miles de horas a sus espaldas y se encuentran de todo. Estas son las conductas que más detestan: ¿has hecho alguna?

Para trabajar de cara al público hay que tener una serie de cualidades que no todo el mundo posee: productividad, iniciativa, don de gentes…y paciencia. Mucha paciencia. Desde que se popularizara aquello de “el cliente siempre tiene la razón”, la labor de camareros, dependientes, recepcionistas o azafatas no ha hecho más que complicarse, porque el cliente de hecho, muchas veces, no la tiene.

Si hay una categoría de empresa que en los últimos años se ha ganado la fama de mala atención al consumidor es la de las aerolíneas. Las low cost han ayudado a este desgaste (sacrificando servicio por precio), aunque basta pensar en American Airlines y se reciente incidente para ver que hay ejemplos también a otros niveles.

Es cierto que las atención de la tripulación en los aviones ya no es como hace años y que los viajeros han perdido comodidades, pero es el precio a pagar por la masificación de un servicio que hasta hace unos años era casi un lujo.

Al reducirse los estándares de calidad, el trabajo de las azafatas también se ha visto empeorado (menor personal, peor salario, más horas de vuelo,etc). Son las que más críticas reciben porque son las que atienden a los usuarios, pero pocos se paran a pensar por qué actúan a veces como lo hacen.

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En un avión se suben personas muy diferentes, algunas más comprensivas, otras que no dejan de protestar, y otras que se piensan que volar en avión les da el derecho a ser atendidos como si fueran de la nobleza.

Por eso desde Business Insider han querido darles voz y preguntarles directamente a ellas, a las azafatas, por la situaciones más surrealistas que viven en los aviones y cómo les gustaría responder ante ellas (cosa que el protocolo muchas veces no les permite):

El/La que se queja por las turbulencias

Atravesar volando el cielo tiene una serie de riesgos imposibles de evitar. Igual que un barco se puede mecer de más si hay mucho oleaje, un avión puede sufrir turbulencias. Pero es absurdo quejarse a la azafata, porque ella está igual de mal que tú.

El/La que se cree el centro el universo

En un avión caben unos 500 pasajeros y la tripulación suele contar con entre 10-12 azafatas; es decir, la relación es a una azafata por cada 40 viajeros. Por tanto, el servicio que pueden ofrecer es lo suficientemente digno pero no pueden estar a todas las demandas de cada uno de ellos. Muchas critican que en vez de como a azafatas, algunos las traten como a sirvientas; en especial, quienes viajan en primera clase.

El/La que llama chasqueando los dedos o a golpecitos

Muchos pasajeros creen que las azafatas de vuelo son una mezcla de camareras y sirvientas. Aunque parte de su trabajo sea servir alimentos y bebidas durante el vuelo, no significa que estén exclusivamente para eso. Además el contacto físico es algo que no es de esperar, igual que no lo harías con un dependiente o cualquier otro profesional que quieres que te atienda.

El/La que protesta por las indicaciones

Una de las cosas que más molestan a los pasajeros de un avión son las indicaciones de seguridad que les obligan a cumplir las azafatas (respaldo recto, dispositivos apagados, cinturón abrochado o las medidas de seguridad ante una emergencia). No es algo que hagan por gusto ni son intransigentes, sino que se lo exige la ley; de lo contrario pueden ser multadas e incluso despedidas de la compañía.

El/La que quiere ir al baño justo antes de aterrizar

Normalmente este viajero suele ser el mismo del tipo anterior. Le molestan las indicaciones y las considera innecesarias, por lo que si le entran gana de ir al baño le a igual que la luz de emergencia indique que los cinturones tiene que ir abrochados. Un situación que critican las azafatas porque

El/La que no cuenta con los retrasos

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Hay pasajeros que compran billetes con escala con apenas unos minutos de diferencia entre vuelo y vuelo. ¿Recuerdas las turbulencias? pueden ser un motivo que retrase el vuelo, y ya no tanto una razón que dependa de la compañía. Así que compra billetes con tiempo suficiente para llegar al próximo vuelo.

El/La que presiona el botón de llamada para todo

Ese botón está para situaciones muy particulares en que el viajero necesita la asistencia de la azafata (porque se encuentre indispuesto, por ejemplo) pero no para usarlo indiscriminadamente. Muchos niños se dedican a jugar con él y los padres no les dicen nada.

El/La que se cree que el avión es un restaurante

El menú de los aviones es bastante limitado y lo que te ofrecen suele ser lo que hay. Si no te gusta la comida, la única opción que tienes es no comértela. No pueden prepararte otra cosa, porque todo alimento que sube a un avión ha sido antes inspeccionado con rigurosos estándares de seguridad.

El/La que deja el asiento hecho una porquería

El bolsillo del respaldo del asiento delantero no es una papelera donde ir dejando todos los desperdicios que se te ocurran. Si no tienes dónde dejarlos,pide una bolsa a la azafata o emplea alguna de las que vengan en la bandeja del menú (suele haberlas porque todo va envuelto. El tiempo que luego haya que estar limpiando el avión es retraso para los pasajeros que vengan después.

El/La que se queda en medio del pasillo

Sí, los asientos de los aviones son incómodos y cada vez dejan menos espacio para estirarse o ponerse cómodo; y esto en un vuelo internacional puede ser insufrible. Pero los pasillos son un lugar de paso, el único que tienen las azafatas para moverse por l avión y poder desempeñar sus funciones, y no para quedarse en él. Si quieres estirar las piernas ve al lavabo.

 El/La que se descalza

Además de ser antihigiénico para el pasajero, es muy incómodo para todos los que están en el avión, teniendo en cuenta además que el espacio es reducido. Si no lo harías en un restaurante o en el cine, ¿por qué aquí sí??

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.